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Si usted cree en Dios debe...

Si usted cree en Dios debe de investigar si lo que le han enseñado es la Verdad. Hoy nosotros debemos de ser como los Bereanos que investigaron las Sagradas Escrituras para ver si lo que Pablo les enseñaba era la verdad y lograron comprobar que asi era y entonces creyeron. Hechos 17:10-12. Recordemos el mandato de Cristo en Juan 5:39. Cuando investigamos la verdad siempre sale a relucir y la verdad NUNCA teme a la investigación, pero, el error si, por que no quiere ser descubierto ni expuesto.

15.12.09

Los Cincos Puntos Esenciales de la Biblia

1.- PECADO ORIGINAL. CORRUPCION TOTAL. Exposición de la doctrina.

La doctrina de la corrupción total aparece en la confesión de Westminster de la manera siguientes; "Por este pecado nuestros primeros padres cayeron de su rectitud original y perdieron la comunión con Dios, y por tanto quedaron muertos en el pecado y totalmente corrompidos en todas las facultades y partes del alma y del cuerpo"

"Siendo ellos el tronco de la raza humana, la culpa de este pecado le fue imputada, y la misma muerte en el pecado y la naturaleza corrompida se transmitieron a la posterioridad que desciende de ellos según la generación ordinaria.

El alcance y los efectos del pecado original San Pablo, Agustín y Calvino toman como punto de partida el hecho de que toda la humanidad pecó en Adán y que todos los hombres son "inexcusables" Ro. 2:1. Pablo recalca una y otra vez que estamos muertos, Efe. 2:12. Podemos notar en este versículo el énfasis quíntuple que hace el apóstol colocando frase sobre frase para acentuar dicha verdad.

La doctrina de la corrupción total, que declara que el hombre sean igual de malos, ni que no exista persona alguna sin alguna virtud, ni que la naturaleza humana sea mala en sí misma. Lo que significa es que el hombre desde la caída se encuentra bajo la maldición del pecado, y que es incapaz de amar a Dios.

El hombre no regenerado puede, debido a la gracia común, amar a sus familiares, ser buen ciudadano, quizá de donar un millón de pesos para un hospital, pero no puede dar ni un simple vaso de agua fría a un discípulo en el nombre de Jesús. Un hombre si fuere borracho, puede que logre abstienes de la bebida por laguna razón; pero jamás podrá hacerlo por amor a Dios.

PRUEBAS BIBLICAS: I COR. 2:14, GEN. 2:17, ROM. 5:12, II COR. 1:9, EFE. 2:1-3; 12, JER. 13:23, SAL. 51:5, JN. 3:5 RO. 3:10-12.

2. EL DECRETO ETERNO DE DIOS. ELECCIÓN INCONDICIONAL.

Exposición de la doctrina.

La doctrina de la elección ha de considerarse sólo como una aplicación particular de la doctrina general de la predestinación en tanto se relaciona con la salvación de los pecadores. La confesión de Westminster presenta la doctrina de la siguiente manera: "Por el decreto de Dios, para la manifestación de su propia gloria, algunos hombres y ángeles son predestinados a vida eterna, y otros preordenados están designados particularmente inalterablemente, y su número están cierto y definido que ni se puede aumentar ni disminuir".

Es importante entender con claridad esta doctrina de la elección divina, ya que nuestro concepto de dicha doctrina determinará nuestro concepto de Dios, del hombre, del mundo, y de la redención. Calvino dice "Jamás nos convenceremos como debiéramos de que nuestra salvación procede y mana de la fuente de la misericordia gratuita de Dios, mientras no hayamos comprendido se elección eterna, pues ella, por comparación, nos ilustra la gracia de Dios.

Prueba bíblica.

La primera pregunta que debemos formularnos es, ¿Hallamos esta doctrina en las Escrituras? Consideremos lo que dice San Pablo en Ef. 4:5. También es bueno considerar la cadena de oro con sus cinco eslabones; conocidos, predestinados, llamados, justificados, glorificados. Ro. 8:29.30. podemos considerar esta elección bajo diferentes aspectos: (ver cat. menor P. 7 y 8)

a) Una elección individual.

Las Escrituras presentan la elección como algo que ocurre en el pasado sin consideración a méritos personales, y totalmente soberano. Ro. 9:11,12; Jn. 15:16; Ro. 5:6,8; 1Rey. 19:18.

b) Una elección nacional.

Dios escoge a algunas naciones para que reciban mayores bendiciones espirituales y temporales que otras. Esta forma de elección ha sido bien ilustrada en la nación Judía, en ciertas naciones europeas y de América. A través del Antiguo Testamento se afirma que los judíos eran un pueblo escogido. Am. 3:2; Sal. 147:20; Deut. 7:6

c) Una elección para los medios externos de gracias.

Nacer en un hogar cristiano donde se escucha y lee el Evangelio. Nadie puede escoger el lugar de su nacimiento.

d) Una elección en cuanto las vocaciones.

Dios nos concede los talentos especiales que nos capacitan para ser estadista, o médico, o abogado, o agricultor, o músico, ser inteligente, o los dones de belleza, etc.

La elección también incluye a los ángeles, pues de ellos son partes de la creación de Dios y están bajo su gobierno. Algunos son Santos, otros pecaminosos. 1 Tim. 5:21; Mar. 8:38: 2 Ped. 2:4: Mt. 25:41.

3. LA EXPIACIÓN LIMITADA.

La pregunta que tenemos que discutir es, ¿Ofreció Cristo su vida como sacrificio por toda la humanidad, sin distinción o excepción; o la ofreció solamente por los elegidos? Los calvinistas sostienen que según la intención y el plan de Dios, Cristo murió por los elegidos únicamente.

La confesión de Fe Westminster dice concerniente a esta doctrina "Por tanto, los que son elegidos, habiendo caído en Adán son redimidos por Cristo, y en debido tiempo eficazmente llamados a la fe en Cristo por el Espíritu Santo; son justificados, adoptados, santificados, y guardados por su poder, por medio de la fe, para salvación. Nadie más será redimido por Cristo eficazmente llamado, justificado, adoptado, santificado y salvado, sino solamente los elegidos. (cap. 3 secc. 6) cat. m. P, 16 Esta doctrina no significa que se puede limitar el valor o el poder de la expiación que Cristo hizo. El valor de la expiación depende de y es medio por la dignidad de la persona que la hizo Jesucristo el Hijo de Dios. Es importante hacer esta declaración: El calvinista limita la expiación al decir que ésta no es aplicada a todas la personas, el arminiano la limita al decir que solamente el que cree es salvo.

Las escrituras afirman que Cristo fue un rescate por sus elegidos. Cristo también enseñó que los elegidos y los redimidos eran las mismas personas, leer; Jn. 10:14,15; 15:13: 17:6,9,10; Ef. 5:25. Cristo murió por hombres como Pablo y Juan, no por hombres como Faraón y Judas, quienes eran cabras y no ovejas. En Génesis leemos que Dios "puso enemistad" entre la simiente de la mujer y la simiente de la serpiente. En Gal. 3:16 Pablo usa el termino "simiente" y lo aplica a Cristo como individuo, dándonos a entender que la simiente de la mujer es el pueblo de Dios elegido. De igual manera puede notarse que la simiente de la serpiente son esa porción de la raza humana no elegida por Dios. Prestemos atención a las palabras del señor Jesús en Jn. 6:70; 8:44. Y las de Pablo, Hech. 13:10.

4. LA GRACIA EFICAZ. EL LLAMAMIENTO EFICAZ

La confesión de Westminster presenta la doctrina de la gracia eficaz de la siguiente manera, "A todos a quienes Dios ha predestinado para vida, y a ellos solamente, la agrada en su tiempo señalado y aceptado, llamar eficazmente por su palabra y Espíritu fuera del estado de pecado y muerte en que están por naturaleza, a la gracia y salvación por Jesucristo, iluminando espiritual y salvadoramente su entendimiento, a fin de que comprendan las cosas de Dios; quitándoles el corazón de piedra y dándoles uno de carne, renovando sus voluntades y por su potencia todopoderosa, induciéndoles hacia aquello que es bueno, y trayéndoles eficazmente a Jesucristo; de tal manera que ellos vienen con absoluta libertad, habiendo recibido por la gracia de Dios la voluntad de hacerlo" (cap. X secc. I y2) ver cat. men. preg. 31

Creemos que los méritos de la obediencia y del sufrimiento de Cristo son suficientes, adecuados y ofrecidos gratuitamente a todos los hombre. Pero surge la pregunta, ¿Por qué se salva y otro se pierde? ¿Por qué razón unos se arrepienten y creen, mientras que otros, con los mismos privilegios externos no se arrepienten? El calvinista sostienen que es Dios quien causa la diferencia. El arminiano, atribuye la diferencia a los hombres mismos.

Las escrituras enseñan que el hombre en su estado natural está totalmente muerto en su pecado, y que Dios por su gracia nos resucita. Ef. 2:1,4-6; Jn. 5:24; Col. 2:13; Tit. 3:5; 1 Ped. 2:9; II Cor. 5:17; Ez. 11:19.

La regeneración y el llamamiento eficaz, no viola la libertas del hombre. Dios tampoco trata al hombre como si fuese una piedra o un pedazo de madera. Dios ilumina la mente y cambia todos los conceptos erróneos que el pecador abriga sobre Dios sobre sí mismo, y sobre el pecado. La persona regenerada comienza a ser guiada por nuevos motivos y deseos, y cosas que antes odiaba, ahora ama y desea. Este cambio no acontece por ninguna compulsión externa, sino debido a un nuevo principio de vida creado en el alma y que busca lo que le satisface.

5. LA PERSEVERANCIA DE LOS CREYENTES. (DE LOS SANTOS)

la doctrina de la perseverancia de los santos aparece en la confesión Westminster de la manera siguiente: "A quienes Dios ha aceptado en su amado, y que han sido eficazmente llamados y santificados por su Espíritu, no pueden caer ni total ni definitivamente del estado de gracia, sino que ciertamente han de perseverar en él hasta el fin, y serán salvados eternamente. Fil. 1:6; 2 Ped. 1:10; Jn. 10:28,29; 1 Jn. 3:9. cap. XVII secc. 1 y 2

Esta perseverancia... depende no de su propio libre albedrío, sin o de la inmutabilidad del decreto, que fluye del amor gratuito e inmutable de Dios Padre (2 Tim. 2.18,19; Jer. 31:3) de la eficacia del mérito y de la intercesión de Jesucristo (Heb. 10:10,14; 13:20,21; 7;25; 9:12-15; Jn. 17:11,24; Rom. 8:33-39) de la morada del Espíritu" (Jn. 14:16,17: 1 Jn. 2:27; 3:9). Si Dios ha escogido incondicionalmente a ciertas personas para vida eterna, y si su Espíritu aplica eficazmente a éstas los beneficios de la redención, entonces la conclusión es, que estas personas serán eternamente salvas. La perseverancia no depende de nuestras buenas obras sino de la gracia de Dios. Pablo enseña que los creyentes no están bajo la ley sino bajo la gracia y por esto no pueden ser condenados por haber violado la ley (Rom. 6:14; 7:4,8; 4:15; Gal. 5:3).

La doctrina de la perseverancia, no significa que el creyente no pueda caer en pecado, el mejor de lo creyentes aun puede caer en pecado. (2 Cor. 4:7; Rom. 7:19-25) En cuanto a los supuestos creyentes que se apartan de la fe definitivamente, demuestra que nunca han sido hijos de Dios. La cizaña nunca fue trigo. Mat. 13:38; 2 Cor. 11:14; Mt. 24:24; Rom. 9:6,7; 1 Jn. 2:9; Apc. 2:9.

JANUKÁ

LA HISTORIA DE JANUKÁ

Alejandro el Grande fue un famoso rey griego que conquistó la mayor parte del mundo conocido de su día. Dominó todo el Próximo Oriente que incluía la tierra de Israel durante el siglo -IV a.M. Después de su muerte, su reino fue dividido en cuatro partes. La tierra de Israel estaba bajo la dinastía Seléucida que dominaba el área de Siria. Este es el trasfondo histórico y el marco detrás de la historia de Januká. Comenzó aproximadamente en el año -167 a.M. cuando un rey llamado Antíoco Epífanes intentaba forzar la helenización (aceptar las formas y prácticas del Imperio Griego) de todos sus vasallos. Las prácticas judías tales como la observancia del Shabat y la circuncisión, fueron prohibidas. Aun fueron ordenados que los judíos sacrificaran los animales más impuros, un cerdo a Zeus, en lugar de los animales que Dios requería e instituyó a través del sacerdocio levítico en el Templo. Algunos judíos desearon ser asimilados y aceptar las formas griegas pero otros judíos lo rechazaron y algunos fueron brutalmente asesinados.

Cuando los griegos llegaron a la ciudad de Modi’in (una ciudad a unos 27 kms de Jerusalén), levantaron un altar y ordenaron a los judíos para que vinieran y sacrificaran un cerdo. Matatías, un viejo sacerdote, estaba enfurecido por este acontecimiento. Como sacerdote, Matatías iba a ser la primera persona requerida para hacer este sacrificio. Matatías rechazó valientemente ofrecer un sacrificio a Zeus e hizo un discurso conmovedor contra la adoración pagana llamando a los judíos a la solidaridad y la fe.

Cuando un feligrés salió hacia delante para sacrificar el cerdo en obediencia al mandato de los invasores paganos, Matatías mató al pobre judío infiel pobre de espíritu y atacó a los soldados. ¡En ese momento comenzó la revolución!

Matatías y sus cinco hijos sometieron a los griegos a una guerra de guerrillas para alcanzar la independencia de Israel. A causa de su bravura y liderazgo, los judíos ganaron milagrosamente la guerra contra los griegos y consiguieron su libertad para adorar al único Dios verdadero de Israel. El Templo que había sido profanado por el sacrifico de un cerdo sobre el altar del Templo fue recuperado por los macabeos y dedicado de nuevo a Dios.

Januká es una de las fiestas judías antiguas mejor documentadas históricamente. Está escrita en los libros Apócrifos en primera y segunda de Macabeos. Referente a la historia de Januká, el antiguo historiador judío Josefo que nació en el año 37 d.M. escribió en su libro, “Las Antigüedades de los Judíos” 12:7:7.

“Judas celebró por espacio de ocho días la restauración de los sacrificios en el Templo, sin omitir señal ninguna de alegría; ofreció a sus compatriotas magníficos y espléndidos sacrificios, honrando también a Dios con himnos y salmos. Fue tan grande el gozo por la restauración de los ritos y por la libertad religiosa recuperada inesperadamente después de tanto tiempo, que establecieron por ley la conmemoración anual de la restauración del Templo. Desde entonces hasta la actualidad celebramos lo que se llama la fiesta de las Luminarias; que se da este nombre porque en forma inesperada lució para nosotros la libertad.”

LA HISTORIA DE JANUKÁ EN EL LIBRO DE MACABEOS

En 1ª Macabeos 1:41-64 está escrito:

“Luego el rey escribió a todo el reino, declarando que todos deberían formar un solo pueblo y que cada uno tenía que abandonar sus propias costumbres. Todas las naciones se adaptaron a las órdenes del rey. También en Israel muchos fueron favorables a su culto, sacrificaron a los ídolos y profanaron el sábado. Por medio de mensajeros, el rey envió cartas a Jerusalén y a las ciudades de Judá, ordenando que adoptasen usos extraños al país, que cesasen los holocaustos, los sacrificios y las libaciones en el santuario, que profanasen los sábados y las fiestas, que contaminasen el santuario y los lugares santos, que edificasen altares, males inmundos, que dejasen a los hijos incircuncidados y que se manchasen con toda inmundicia y profanación, con el fin de que olvidasen la ley y de que cambiasen todas las tradiciones. Aquel que no se hubiese conformado al edicto del rey sería condenado a muerte. En estos términos escribió a todo el reino, constituyó inspectores sobre todo el pueblo y ordenó a las ciudades de Judá que ofreciesen sacrificios ciudad por ciudad. Muchos del pueblo, o sea, cuantos habían abandonado la ley, se uniformaron a ellos y cometieron el mal en el país. Éstos obligaron al pueblo de Israel a vivir en escondrijos y en todos los refugios. El 15 de Kislev del año 145, Antíoco construyó la abominación de la desolación sobre el altar y edificó aras en las ciudades de los alrededores de Judá. Sobre las puertas de las casas y en las plazas ofrecían incienso; destrozaban y quemaban los libros de la ley que conseguían encontrar. El edicto del rey condenaba a muerte a todo aquel a quien se le encontrase el libro de la alianza y que observara la ley. Actuaban por la fuerza contra los israelitas que, sacrificaban sobre el ara, que estaba en el lugar de los sacrificios. Condenaron a muerte, según la orden, a las mujeres que habían circuncidado a sus hijos, con los niños colgados del cuello, junto con sus familiares y con los que habían practicado la circuncisión. Sin embargo, muchos en Israel no perdieron el valor; éstos decidieron generosamente, juntos, no comer alimentos inmundos. Prefirieron morir antes que contaminarse con alimentos prohibidos y profanar la santa alianza; así murieron. Fue muy grande la ira sobre Israel” (Texto copiado de la Biblia de Editorial Labor, S. A.).

LA DINASTÍA ASMONEA

Antes de morir Matatías, él pasó el liderazgo a su hijo Judá Macabeo. Judá (o Judas como se le llama también) era conocido como el “martillo”. Bajo su respetado liderazgo, los soldados judíos continuaron hasta echar fuera a los invasores paganos de Israel. Esto fue el principio de la dinastía asmonea. Contra todo pronóstico ganaron los judíos. Finalmente, liberaron a Jerusalén y dedicaron el Templo a Dios de nuevo. Más tarde, la dinastía asmonea fue bastante helenizada. Persiguieron y se opusieron a los Rabinos. La dinastía asmonea gobernó hasta el primer siglo.

LOS ANTIGUOS RABINOS TALMÚDICOS Y LA JANUKÁ

Los antiguos rabinos enseñaron sobre la fiesta pero todavía no discutieron el milagro del aceite hasta después de los escritos Talmúdicos de la Guemará. La Mishná hace silencio sobre el milagro del aceite ardiendo durante ocho días aunque sólo tenía suministro de aceite para un día para que ardiese en el Templo después de haber capturado de nuevo el Templo de los griegos. Esto fue debido probablemente a los rabinos de la Mishná que vivían bajo dominación romana y el miedo que tenían a las autoridades romanas.

JANUKA: ¿¿¿UNA FIESTA BÍBLICA???

Januká no es una festividad ordenada bíblicamente en Levítico 23. Sin embargo, según el texto de Juan 10:22, Yeshúa/Jesús guardó y celebró esta fiesta. La “fiesta de la dedicación” en Juan 10:22 es Januká.

Las 95 Tesis de Martín Lutero

Por amor a la verdad y en el afán de sacarla a luz, se discutirán en Wittenberg las siguientes proposiciones bajo la presidencia del R. P. Martín Lutero, Maestro en Artes y en Sagrada Escritura y Profesor Ordinario de esta última disciplina en esa localidad. Por tal razón, ruega que los que no puedan estar presentes y debatir oralmente con nosotros, lo hagan, aunque ausentes, por escrito. En el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén
1. Cuando nuestro Señor y Maestro Jesucristo dijo: "Haced penitencia...", ha querido que toda la vida de los creyentes fuera penitencia.
2. Este término no puede entenderse en el sentido de la penitencia sacramental (es decir, de aquella relacionada con la confesión y satisfacción) que se celebra por el ministerio de los sacerdotes.
3. Sin embargo, el vocablo no apunta solamente a una penitencia interior; antes bien, una penitencia interna es nula si no obra exteriormente diversas mortificaciones de la carne.
4. En consecuencia, subsiste la pena mientras perdura el odio al propio yo (es decir, la verdadera penitencia interior), lo que significa que ella continúa hasta la entrada en el reino de los cielos.
5. El Papa no quiere ni puede remitir culpa alguna, salvo aquella que él ha impuesto, sea por su arbitrio, sea por conformidad a los cánones.
6. El Papa no puede remitir culpa alguna, sino declarando y testimoniando que ha sido remitida por Dios, o remitiéndola con certeza en los casos que se ha reservado. Si éstos fuesen menospreciados, la culpa subsistirá íntegramente.
7. De ningún modo Dios remite la culpa a nadie, sin que al mismo tiempo lo humille y lo someta en todas las cosas al sacerdote, su vicario.
8. Los cánones penitenciales han sido impuestos únicamente a los vivientes y nada debe ser impuesto a los moribundos basándose en los cánones.
9. Por ello, el Espíritu Santo nos beneficia en la persona del Papa, quien en sus decretos siempre hace una excepción en caso de muerte y de necesidad.
10. Mal y torpemente proceden los sacerdotes que reservan a los moribundos penas canónicas en el purgatorio.
11. Esta cizaña, cual la de transformar la pena canónica en pena para el purgatorio, parece por cierto haber sido sembrada mientras los obispos dormían.
12. Antiguamente las penas canónicas no se imponían después sino antes de la absolución, como prueba de la verdadera contrición.
13. Los moribundos son absueltos de todas sus culpas a causa de la muerte y ya son muertos para las leyes canónicas, quedando de derecho exentos de ellas.
14. Una pureza o caridad imperfectas traen consigo para el moribundo, necesariamente, gran miedo; el cual es tanto mayor cuanto menor sean aquéllas.
15. Este temor y horror son suficientes por sí solos (por no hablar de otras cosas) para constituir la pena del purgatorio, puesto que están muy cerca del horror de la desesperación.
16. Al parecer, el infierno, el purgatorio y el cielo difieren entre sí como la desesperación, la cuasi desesperación y al seguridad de la salvación.
17. Parece necesario para las almas del purgatorio que a medida que disminuya el horror, aumente la caridad.
18. Y no parece probado, sea por la razón o por las Escrituras, que estas almas estén excluidas del estado de mérito o del crecimiento en la caridad.
19. Y tampoco parece probado que las almas en el purgatorio, al menos en su totalidad, tengan plena certeza de su bienaventuranza ni aún en el caso de que nosotros podamos estar completamente seguros de ello.
20. Por tanto, cuando el Papa habla de remisión plenaria de todas las penas, significa simplemente el perdón de todas ellas, sino solamente el de aquellas que él mismo impuso.
21. En consecuencia, yerran aquellos predicadores de indulgencias que afirman que el hombre es absuelto a la vez que salvo de toda pena, a causa de las indulgencias del Papa.
22. De modo que el Papa no remite pena alguna a las almas del purgatorio que, según los cánones, ellas debían haber pagado en esta vida.
23. Si a alguien se le puede conceder en todo sentido una remisión de todas las penas, es seguro que ello solamente puede otorgarse a los más perfectos, es decir, muy pocos.
24. Por esta razón, la mayor parte de la gente es necesariamente engañada por esa indiscriminada y jactanciosa promesa de la liberación de las penas.
25. El poder que el Papa tiene universalmente sobre el purgatorio, cualquier obispo o cura lo posee en particular sobre su diócesis o parroquia.
26. Muy bien procede el Papa al dar la remisión a las almas del purgatorio, no en virtud del poder de las llaves (que no posee), sino por vía de la intercesión.
27. Mera doctrina humana predican aquellos que aseveran que tan pronto suena la moneda que se echa en la caja, el alma sale volando.
28. Cierto es que, cuando al tintinear, la moneda cae en la caja, el lucro y la avaricia pueden ir en aumento, más la intercesión de la Iglesia depende sólo de la voluntad de Dios.
29. ¿Quién sabe, acaso, si todas las almas del purgatorio desean ser redimidas? Hay que recordar lo que, según la leyenda, aconteció con San Severino y San Pascual.
30. Nadie está seguro de la sinceridad de su propia contrición y mucho menos de que haya obtenido la remisión plenaria.
31. Cuán raro es el hombre verdaderamente penitente, tan raro como el que en verdad adquiere indulgencias; es decir, que el tal es rarísimo.
32. Serán eternamente condenados junto con sus maestros, aquellos que crean estar seguros de su salvación mediante una carta de indulgencias.
33. Hemos de cuidarnos mucho de aquellos que afirman que las indulgencias del Papa son el inestimable don divino por el cual el hombre es reconciliado con Dios.
34. Pues aquellas gracias de perdón sólo se refieren a las penas de la satisfacción sacramental, las cuales han sido establecidas por los hombres.
35. Predican una doctrina anticristiana aquellos que enseñan que no es necesaria la contrición para los que rescatan almas o confessionalia.
36. Cualquier cristiano verdaderamente arrepentido tiene derecho a la remisión plenaria de pena y culpa, aun sin carta de indulgencias.
37. Cualquier cristiano verdadero, sea que esté vivo o muerto, tiene participación en todos lo bienes de Cristo y de la Iglesia; esta participación le ha sido concedida por Dios, aun sin cartas de indulgencias.
38. No obstante, la remisión y la participación otorgadas por el Papa no han de menospreciarse en manera alguna, porque, como ya he dicho, constituyen un anuncio de la remisión divina.
39. Es dificilísimo hasta para los teólogos más brillantes, ensalzar al mismo tiempo, ante el pueblo. La prodigalidad de las indulgencias y la verdad de la contrición.
40. La verdadera contrición busca y ama las penas, pero la profusión de las indulgencias relaja y hace que las penas sean odiadas; por lo menos, da ocasión para ello.
41. Las indulgencias apostólicas deben predicarse con cautela para que el pueblo no crea equivocadamente que deban ser preferidas a las demás buenas obras de caridad.
42. Debe enseñarse a los cristianos que no es la intención del Papa, en manera alguna, que la compra de indulgencias se compare con las obras de misericordia.
43. Hay que instruir a los cristianos que aquel que socorre al pobre o ayuda al indigente, realiza una obra mayor que si comprase indulgencias.
44. Porque la caridad crece por la obra de caridad y el hombre llega a ser mejor; en cambio, no lo es por las indulgencias, sino a lo mas, liberado de la pena.
45. Debe enseñarse a los cristianos que el que ve a un indigente y, sin prestarle atención, da su dinero para comprar indulgencias, lo que obtiene en verdad no son las indulgencias papales, sino la indignación de Dios.
46. Debe enseñarse a los cristianos que, si no son colmados de bienes superfluos, están obligados a retener lo necesario para su casa y de ningún modo derrocharlo en indulgencias.
47. Debe enseñarse a los cristianos que la compra de indulgencias queda librada a la propia voluntad y no constituye obligación.
48. Se debe enseñar a los cristianos que, al otorgar indulgencias, el Papa tanto más necesita cuanto desea una oración ferviente por su persona, antes que dinero en efectivo.
49. Hay que enseñar a los cristianos que las indulgencias papales son útiles si en ellas no ponen su confianza, pero muy nocivas si, a causa de ellas, pierden el temor de Dios.
50. Debe enseñarse a los cristianos que si el Papa conociera las exacciones de los predicadores de indulgencias, preferiría que la basílica de San Pedro se redujese a cenizas antes que construirla con la piel, la carne y los huesos de sus ovejas.
51. Debe enseñarse a los cristianos que el Papa estaría dispuesto, como es su deber, a dar de su peculio a muchísimos de aquellos a los cuales los pregoneros de indulgencias sonsacaron el dinero aun cuando para ello tuviera que vender la basílica de San Pedro, si fuera menester.
52. Vana es la confianza en la salvación por medio de una carta de indulgencias, aunque el comisario y hasta el mismo Papa pusieran su misma alma como prenda.
53. Son enemigos de Cristo y del Papa los que, para predicar indulgencias, ordenan suspender por completo la predicación de la palabra de Dios en otras iglesias.
54. Oféndese a la palabra de Dios, cuando en un mismo sermón se dedica tanto o más tiempo a las indulgencias que a ella.
55. Ha de ser la intención del Papa que si las indulgencias (que muy poco significan) se celebran con una campana, una procesión y una ceremonia, el evangelio (que es lo más importante)deba predicarse con cien campanas, cien procesiones y cien ceremonias.
56. Los tesoros de la iglesia, de donde el Papa distribuye las indulgencias, no son ni suficientemente mencionados ni conocidos entre el pueblo de Dios.
57. Que en todo caso no son temporales resulta evidente por el hecho de que muchos de los pregoneros no los derrochan, sino más bien los atesoran.
58. Tampoco son los méritos de Cristo y de los santos, porque éstos siempre obran, sin la intervención del Papa, la gracia del hombre interior y la cruz, la muerte y el infierno del hombre exterior.
59. San Lorenzo dijo que los tesoros de la iglesia eran los pobres, mas hablaba usando el término en el sentido de su época.
60. No hablamos exageradamente si afirmamos que las llaves de la iglesia (donadas por el mérito de Cristo) constituyen ese tesoro.
61. Esta claro, pues, que para la remisión de las penas y de los casos reservados, basta con la sola potestad del Papa.
62. El verdadero tesoro de la iglesia es el sacrosanto evangelio de la gloria y de la gracia de Dios.
63. Empero este tesoro es, con razón, muy odiado, puesto que hace que los primeros sean postreros.
64. En cambio, el tesoro de las indulgencias, con razón, es sumamente grato, porque hace que los postreros sean primeros.
65. Por ello, los tesoros del evangelio son redes con las cuales en otros tiempos se pescaban a hombres poseedores de bienes.
66. Los tesoros de las indulgencias son redes con las cuales ahora se pescan las riquezas de los hombres.
67. Respecto a las indulgencias que los predicadores pregonan con gracias máximas, se entiende que efectivamente lo son en cuanto proporcionan ganancias.
68. No obstante, son las gracias más pequeñas en comparación con la gracia de Dios y la piedad de la cruz.
69. Los obispos y curas están obligados a admitir con toda reverencia a los comisarios de las indulgencias apostólicas.
70. Pero tienen el deber aún más de vigilar con todos sus ojos y escuchar con todos sus oídos, para que esos hombres no prediquen sus propios ensueños en lugar de lo que el Papa les ha encomendado.
71. Quién habla contra la verdad de las indulgencias apostólicas, sea anatema y maldito.
72. Mas quien se preocupa por los excesos y demasías verbales de los predicadores de indulgencias, sea bendito.
73. Así como el Papa justamente fulmina excomunión contra los que maquinan algo, con cualquier artimaña de venta en perjuicio de las indulgencias.
74. Tanto más trata de condenar a los que bajo el pretexto de las indulgencias, intrigan en perjuicio de la caridad y la verdad.
75. Es un disparate pensar que las indulgencias del Papa sean tan eficaces como para que puedan absolver, para hablar de algo imposible, a un hombre que haya violado a la madre de Dios.
76. Decimos por el contrario, que las indulgencias papales no pueden borrar el más leve de los pecados veniales, en concierne a la culpa.
77. Afirmar que si San Pedro fuese Papa hoy, no podría conceder mayores gracias, constituye una blasfemia contra San Pedro y el Papa.
78. Sostenemos, por el contrario, que el actual Papa, como cualquier otro, dispone de mayores gracias, saber: el evangelio, las virtudes espirituales, los dones de sanidad, etc., como se dice en 1ª de Corintios 12.
79. Es blasfemia aseverar que la cruz con las armas papales llamativamente erecta, equivale a la cruz de Cristo.
80. Tendrán que rendir cuenta los obispos, curas y teólogos, al permitir que charlas tales se propongan al pueblo.
81. Esta arbitraria predicación de indulgencias hace que ni siquiera, aun para personas cultas, resulte fácil salvar el respeto que se debe al Papa, frente a las calumnias o preguntas indudablemente sutiles de los laicos.
82. Por ejemplo: ¿Por qué el Papa no vacía el purgatorio a causa de la santísima caridad y la muy apremiante necesidad de las almas, lo cual sería la más justa de todas las razones si él redime un número infinito de almas a causa del muy miserable dinero para la construcción de la basílica, lo cual es un motivo completamente insignificante?
83. Del mismo modo: ¿Por qué subsisten las misas y aniversarios por los difuntos y por qué el Papa no devuelve o permite retirar las fundaciones instituidas en beneficio de ellos, puesto que ya no es justo orar por los redimidos?
84. Del mismo modo: ¿Qué es esta nueva piedad de Dios y del Papa, según la cual conceden al impío y enemigo de Dios, por medio del dinero, redimir un alma pía y amiga de Dios, y por que no la redimen más bien, a causa de la necesidad, por gratuita caridad hacia esa misma alma pía y amada?
85. Del mismo modo: ¿Por qué los cánones penitenciales que de hecho y por el desuso desde hace tiempo están abrogados y muertos como tales, se satisfacen no obstante hasta hoy por la concesión de indulgencias, como si estuviesen en plena vigencia?
86. Del mismo modo: ¿Por qué el Papa, cuya fortuna es hoy más abundante que la de los más opulentos ricos, no construye tan sólo una basílica de San Pedro de su propio dinero, en lugar de hacerlo con el de los pobres creyentes?
87. Del mismo modo: ¿Qué es lo que remite el Papa y qué participación concede a los que por una perfecta contrición tienen ya derecho a una remisión y participación plenarias?
88. Del mismo modo: ¿Que bien mayor podría hacerse a la iglesia si el Papa, como lo hace ahora una vez, concediese estas remisiones y participaciones cien veces por día a cualquiera de los creyentes?
89. Dado que el Papa, por medio de sus indulgencias, busca más la salvación de las almas que el dinero, ¿por qué suspende las cartas e indulgencias ya anteriormente concedidas, si son igualmente eficaces?
90. Reprimir estos sagaces argumentos de los laicos sólo por la fuerza, sin desvirtuarlos con razones, significa exponer a la Iglesia y al Papa a la burla de sus enemigos y contribuir a la desdicha de los cristianos.
91. Por tanto, si las indulgencias se predicasen según el espíritu y la intención del Papa, todas esas objeciones se resolverían con facilidad o más bien no existirían.
92. Que se vayan, pues todos aquellos profetas que dicen al pueblo de Cristo: "Paz, paz"; y no hay paz.
93. Que prosperen todos aquellos profetas que dicen al pueblo: "Cruz, cruz" y no hay cruz.
94. Es menester exhortar a los cristianos que se esfuercen por seguir a Cristo, su cabeza, a través de penas, muertes e infierno.
95. Y a confiar en que entrarán al cielo a través de muchas tribulaciones, antes que por la ilusoria seguridad de paz.
(Wittenberg, 31 de octubre de 1517)
***

28.6.08

Un ejercito decidido a todo



Cada día me sorprendo de lo que sucede con el blog. Nos escribe gente de todas partes del mundo diciendo que usan cosas del mismo en sus Iglesias, reuniones o blogs personales. Nos cuentan testimonios o nos invitan a sus paginas web para que veamos como han copiado literalmente cada palabra que hemos escrito.

Al ver este tipo de cosas agradezco el haber dejado de dormir todas esas horas que empleamos en hacer los videos, escribir e investigar. El no detenernos cuando todo parecía tan oscuro que parecía imposible seguir. El no creerle al diablo cuando nos sentíamos más solos que Hitler en el día del amigo, je...
Algunos nos escriben diciendo: "que bueno que tienen el tiempo para hacer estas cosas". Jaja. Bueno, es cuestión de acostumbrarse a dormir con la cabeza en el teclado de la computadora, jaja...

La mula de Balaam

¿Por qué les cuento esto?. No porque me sienta realizado. No estoy precisamente contando un testimonio de nada. No me interesa por mi mismo que el blog lo visite gente o lo deje de visitar. No me siento más amado, importante, aceptado o que me aplauden en el Cielo cuando el Señor me usa en algo. Por mi mismo me da lo mismo. De hecho sé que Dios puede usar piedras, mulas y hasta a mi. Que te use solo significa que muy a pesar de ti EL puede hacer cualquier cosa.

La verdad que tengo una familia que amo con todo mi corazón y un Señor que ha logrado darme la plenitud que nada ni nadie me ha podido dar. Con ellos estoy COMPLETO.

¿A que me refiero?

A lo que me refiero contándoles lo que pasa con el blog, es que creo que Dios está despertando a sus hijos. Hay muchos cristianos en todo el mundo que ya no se conforman con el "ninguna Iglesia es perfecta" o "tú eres un rebelde, todo lo que tienes que hacer es obedecer a tus pastores, hagan lo que hagan y digan lo que digan, ellos son los ungidos de Dios".
Cada día conozco hermanos (pastores, líderes y demás), que se han determinado a salirse de lo que nos han vendido como "lo que Dios está haciendo y hablando hoy".
Ellos han decidido ser sinceros con ellos mismos y con los demás y reconocer que toda la felicidad y plenitud que ofrece el "evangelio moderno y exitista", no cumple ni con un 10% de lo que promete.
Ellos han preferido arriesgarse a ser rechazados por la mayoría que ha preferido caminar sonriente por el camino soleado y espacioso, pero poder cerrar sus ojitos y contemplar al Rey de Reyes sabiendo que él es el Dios de sus vidas. No hablo de mirarlo con orgullo como si hubieramos hecho algo. Sino con la paz de aquel que mira al Señor al final del día y le dice: "Mi Dios, tú sabes que mi única intención con todo esto es serte fiel".

Esteban antes de ser apedreado: "Todas las iglesias tienen errores"

Yo busco cada día formar parte de ese grupo de cristianos. Es mi oración en cada momento. Y busco ser un medio para que día a día ese grupo se acreciente.
Ayer hablé con alguien que se congrega en una Iglesia de la cual él no está en absoluto de acuerdo. Cuando le pregunté porque seguía ahí, me respondió que "todas las iglesias tienen errores".
Intenté explicarle que si todos tenemos ese pensamiento estamos perdidos. Que él estaba allí para cambiar las cosas o que si veía que ya no se podía hacer nada debía tomar una decisión. Pero que esa actitud pasiva era irresponsable, cómoda y desagradable delante de Dios. Pero enseguida me di cuenta que le estaba hablando a los pajaritos que estaban en el árbol de al lado nuestro, ja... El solo estaba esperando que yo terminara de hablar.

¿Cuál es la recompensa?

Por el contrario, los cristianos de los que les estoy hablando, no les basta con calmar sus conciencias con el hecho de congregarse un domingo, tampoco se sientan a esperar que las cosas cambien, ni se la pasan quejándose de todo pero no hacen nada (como muchos otros).
Ellos entregan sus vidas por la predicación del verdadero evangelio. Luchan por un cambio sin importarles el precio.
Criticas, soledad, rechazo, calumnias, o lo que sea, los lastima, pero luego vuelven a levantarse sabiendo que es la consecuencia por transitar este camino angosto y lleno de obstaculos.

Su recompensa es ver el verdadero evangelio corriendo. Saber que otras personas se han vuelto de verdad al Señor, escuchar de una Iglesia donde se vive la verdad, conocer a un pastor que se ha arrepentido de un camino torcido, leer de gente que es libre por la verdad. Ese es su gozo. Esa es su victoria.
Su gran carga porque la iglesia del Señor vuelva a la verdad y al Señor mismo, lo lleva a que cada muestra de cambio es poesía celestial para sus oídos. Frases como "me arrepiento y entrego mi vida por completo para lo que mi Dios quiera" es la música más sublime y gratificante para ellos.

Ataquemos todos


Si cada uno de nosotros no se calla, escribe, predica, aconseja, canta, enseña, o lo que sea que haga cada uno, ¿quien podrá detener a este ejercito decidido a todo?. Influenciemos de todas las maneras que podamos.
Cuando el Señor me abrió los ojos de mi propio error, luego le dije lo mismo que Pablo despues de caer del caballo: "Señor ¿que quieres que yo haga?".
Había usado al Señor como un medio para alcanzar mis propios fines, ahora entendía que EL debía ser el fin mismo y que yo debía responder a lo que EL quería que yo haga.
La respuesta fue sencilla: "Esto que te hablé, diselo a todo el mundo de todas las maneras. Usa todo como un medio para hablar lo mismo que te hablé a ti". Y este blog es uno de esos medios.

Haz todo lo que esté a tu alcance

No quiero nombrar a ninguno porque la lista sería muy larga de personas que he conocido a través de Internet que han decidido formar parte de este ejercito al que me refiero (algunas son Iglesias enteras).
Muchos de ellos no han escrito libros con records de ventas y es muy probable que nunca los escriban (la mayoría que transforma un libro en records de ventas prefiere "Los 7 pasos para ser más prospero que Salomón" o "Como ser más exitoso que Bill Gates en 3 días").

A ellos les animo: trabajen, luchen, inviertan tiempo, duerman menos, hagan sus propios blogs, videos, programas de radio, hablen en sus Iglesias lo que nadie se atreve a decir, no le tengan miedo al rechazo o que los cataloguen como "peligrosos". Solo asegurense de que lo que hablan no es por religiosidad, inmadurez o legalismo. Estudien la Palabra, oren con desesperación para que el Señor les de entendimiento de su perfecta voluntad.
No repitan simplemente lo que otros dicen. Sea yo, el pastor que más les gusta oir o quien sea. Busquen por ustedes mismos. Asegurense que es lo que DIOS dice. Que es lo que para DIOS está bien o está mal.
Y una vez que esten seguros: LUCHEN, NO SE CALLEN, LEVANTENSE, PROVOQUEN EL CAMBIO, DENUNCIEN LAS MENTIRAS DEL DIABLO, DEN SUS VIDAS POR LA VERDAD.

NO NOS CALLAREMOS


Es cierto, no existe la Iglesia perfecta. No la estamos buscando. Pero otra cosa es permanecer callados e indiferentes mientras lobos codiciosos disfrazados de ovejas, ministros de Satanás aparentando ser "ministros de justicia" (2 Corintios 11:14,15), gobiernan las Iglesias, son los predicadores de moda, llenan los eventos y congresos, y nos dicen qué predicar y hacer con nuestras vidas. ANTE ESO NO NOS CALLAREMOS JAMÁS.

4.6.08

Cultura, adolescencia y posmodernidad por Lucas Leys

En una ocasión pregunté a un grupo de mis estudiantes de liderazgo: ¿Todo joven que tiene 15 años y anda por este planeta es un adolescente? Como sabían que me gusta hacer preguntas con alguna trampita, la mayoría no abrió la boca. La respuesta es: no.

Existen culturas en las cuales el paso de la niñez a la adultez ocurre en algún tipo de rito tribal, en que el niño o la niña pasan directamente a considerarse adultos. Mi papá me contaba cómo en Argentina, en la década de los cuarenta, no se permitía que ningún niño usase pantalones largos.

Recién a los catorce años, como todo un acontecimiento familiar, los niños pasaban de sus traviesos pantalones cortos a sus elegantes y adultos pantalones largos. No sé si el rito era lo suficientemente fuerte como para hacer una división tajante, pero lo cierto es que significaba mucho tanto para padres como para hijos. Hoy los tiempos son distintos. Tenemos que abrir los ojos y observar cuánto afecta la cultura nuestro comportamiento y cómo influye en la percepción de lo que es la adolescencia.

Hablar sobre las relaciones entre la iglesia y los adolescentes requiere reflexionar y describir la cultura en que ambos se encuentran, el hábitat en que ambos subsisten. Obviamente, el marco cultural de un latino americano cuya adolescencia transcurre en un escenario urbano en el cambio del milenio no puede parecerse en nada al de un esquimal en Alaska. Tiempo y lugar son factores determinantes en la cultura. Entonces, ¿cómo es la cultura, HOY?

La sociedad mediatizada

¿Qué estás haciendo de tu vida?, le pregunté a un joven méxico-americano que estaba preocupado por la forma en que le gritaba a su familia por cualquier cosa. La respuesta no me sorprendió: "Nada" Un rato más de conversación me confirmó que este jovencito lleno de energía se pasaba el día frente al telebobo.

La televisión ha cautivado a las últimas generaciones. Sin temor a equivocaciones, podemos afirmar que los medios masivos de comunicación están prestando especial atención a los adolescentes. Ellos son el grupo social que más tiende al consumo indiscriminado. Los publicistas lo detectaron décadas atrás y los grupos empresariales han destinado fuertes inversiones para acrecentar una oferta que aumenta y aumenta. Los adolescentes se han convertido en el blanco de consumo preferido de la publicidad.

A raíz de este acelerado ritmo de ofertas, los adolescentes sufren, como ningún otro sector de la sociedad, un vértigo consumista que conduce directamente a la pérdida de identidad individual. No es una pérdida sin importancia; de hecho, es clave para comprender las presiones que sufren.

Si la adolescencia ha despertado tanta atención del sistema comercial, y si esta atención ha afectado de manera evidente los valores y esquemas de conducta de los adolescentes, ¿no deberíamos los cristianos sospechar que el príncipe de este mundo está prestando especial atención a estas generaciones de adolescentes? Ingenuamente, pasamos por alto la enorme relación entre estos aspectos de la cultura y lo que viven interiormente nuestros chicos. Más allá de afectar a los adolescentes mismos, la atención que les prestan los medios está minando los valores y los puntos de vista de la iglesia del futuro.

Ya dijimos que es importante tener en cuenta tiempo y lugar para comprender la esencia de cualquier cultura. Esto siempre fue así, pero el ritmo de ajuste hoy viene acelerado; los medios masivos de comunicación han contribuido a que el ritmo de información llegue a ser tan vertiginoso que las consignas y las noticias de ayer ya son parte del pasado. Llegan al punto de no darnos tiempo a reaccionar, porque nuestra atención ya ha sido captada por la noticia siguiente. Gregor Goethals, de la Universidad de Gales, afirma que esto produce dos mitos:

1) Si algo importante ha ocurrido, escucharemos dc ello en los medios.
2) Si no lo vimos en TV, no lo oímos en la radio ni lo leímos en los diarios, entonces nunca ocurrió o no es para nada importante.

La consecuencia es que se empieza a depender de los medios para evaluar qué es lo importante. Nada parece ser real si no es transmitido desde los medios. En consecuencia, el criterio de valoración de la realidad es lo que vemos y escuchamos en los medios.

¿Pero qué es lo que hoy por hoy transmiten los medios? De inmediato aparecen escenas de violencia en nuestra imaginación. Según una investigación realizada por las Universidades de Buenos Aires, de Belgrano y de Quilmes, (Argentina), y publicada en la revista Noticias, la televisión argentina les muestra a los niños una escena de violencia cada tres minutos, y el 21% de estas escenas es de violencia extrema seguida de muerte. Nada parece contrariar que se estén dando las mismas proporciones en el resto de Occidente.

¿Qué cosas tienen valor?

La exposición prolongada de la presente generación juvenil a los medios tiene otras consecuencias más sutiles y no menos peligrosas que la observación de tanta violencia. Los programadores de computadoras tienen un dicho: ´Basura que entra, basura que sale.´

Josh McDowell compara este refrán con el proverbio de la Biblia que dice: ´Cuales son sus pensamientos íntimos, tal es él´ (Proverbios 23:7). Si dejamos que los medios llenen de violencia el corazón de nuestros hijos, no tardarán en hacer de la violencia parte de sus acciones. Pero no sólo es violencia la basura que entra. También llegan otros mensajes dañinos.

¿Qué tiene valor hoy? Si lo que trasmiten los medios es lo que tiene valor, los personajes públicos y los líderes de opinión adquieren un poder muy difícil de Contrarrestar. Los medios imponen qué es lo que hay que ponerse para vestir elegantemente, qué comer para estar bien alimentado, fuerte y en estado atlético, cómo es el prototipo de hombre y mujer que la sociedad espera. Los medios se convierten, así, en una gran herramienta del mercado, más que en medios de información. ¿Qué tienen en común todas estas ofertas mediatizadas? Requieren dinero.

Una ecuación que tal vez expresa la forma en que esos procesos sociales se incorporan en el inconsciente de nuestros jóvenes, podría ser:

Si está en los medios, tiene "Valor"
Lo que tiene "valor", "Cuesta"
De acuerdo al costo de lo que puedo adquirir, es lo que valgo

Esto es lo que los medios terminan grabando en nuestra mente. Es muy difícil escapar; en mayor o en menor medida, todos estamos tentados a razonar así. Recuerdo una frase que escuché: "Dios creó a los hombres y mujeres para que amaran a las personas y usaran las cosas; pero amamos a las cosas y usamos a las personas.

No es difícil ver que la cultura en que estamos inmersos muestra una religiosa devoción por lo material. Todo, o casi todo, se define en términos económicos. El filósofo Hinkelammert explica que es como si el mundo de hoy ya no estuviera poblado de personas sino de mercancías. Los valores económicos han desplazado a los valores morales del centro de la escena. Cada día más, a los ojos de la nueva generación, "un hombre de bien" ya no es el que tiene una familia bien establecida y vive con el amor y el respeto de las personas.

Hoy el hombre modelo es el "exitoso", aquel que puede adquirir un automóvil último modelo o vestirse con determinada marca. Los ídolos populares y las revistas derrochan evidencias de este ideal. Sólo se valora lo que tiene un precio cuantificable.

Antes de seguir, conviene que repitamos la frase que mencionamos más arriba, en el orden correcto:

Dios creó a las cosas para usarlas
y a las personas para amarlas.

El ser humano sin Dios ha invertido el orden. ¿Cómo va a pensar la iglesia de la próxima generación?

La cultura de la imagen

Los medios han provocado lo que el filósofo Roberto Pérez llama la "adolentización de la cultura". En el siguiente bloque analizaremos propiamente a la adolescencia, pero en este voy a anticipar que los medios proyectan a la adolescencia como la edad de la virtud desprejuiciada. Los medios contribuyeron a construir un hedonismo superlativo en torno a la imagen. Las atletas, las heroínas de televisión son adolescentes y sobre todo las llamadas "lolitas", modelos que, en su mayoría, tienen menos de 16 años. Estas son el paradigma de la imagen femenina vendida desde los medios. Se exalta la delgadez. Las revistas están plagadas con fotos de mujeres con cuerpo adolescente y recomendaciones de dietas para tener la cintura ideal. Recuerdo haber leído, ya hace unos años, que Valeria Mazza - la modelo más destacada de Argentina en los ´90, con medidas 88-60-90 fue excluida de un desfile por "gorda".

La apariencia es un valor supremo. Hasta en la arquitectura, una de las tendencias posmodernistas es el predominio de lo ornamental y de lo escenográfico: columnas de plástico que nada sostienen, arcos que nada dividen, etc.

Las tecnologías audiovisuales tienen un papel principal en la comunicación y causan efectos irreales. Lo que la televisión transmite, no acontecería de igual manera si ella no estuviera allí. Los sucesos son "fabricados" por la televisión. Las agencias de publicidad aconsejan: "No lo diga, muéstrelo", "Para muestra basta una imagen".

Los "video-clips", una sucesión de imágenes que saturan la pantalla, tienen el poder de provocar las más diversas sensaciones sin usar palabras. Aunque comenzaron como imágenes que acompañaban a una música, hoy se podría decir que la imagen hizo de la música el acompañante. A partir de MTV, un canal que transmite exclusivamente videos y que llega a más países que ningún otro, los videoclips se han vuelto columna vertebral de la publicidad y han influenciado fuertemente el cine moderno.

Se nos dice que hay que cuidar la imagen, y lo cierto es que la estética ha llegado a ser el factor fundamental en la valorización de un individuo. Rolando Pisanú, conocido como el cirujano de las modelos en los ´90, dice: "Es muy común que vengan chicas de 16 y 17 años con fotos de modelos de tapa o televisión y pidan esa nariz, las "lolas" de esta actriz o la boca de aquella otra.". La imagen, con su versión de "belleza", ha postergado otros valores culturales, intelectuales, espirituales y hasta biológicos, ya que muchas veces esa búsqueda de una apariencia perfecta se torna una agresión a la salud.

La sociedad funcional

Desde el siglo xx, la civilización se llenó de productos y artefactos que prometían mejorar el nivel de vida al punto de solucionar casi todos los problemas humanos. Esta oferta, sumada a la complejidad que adquirieron los mercados, crearon lo que hoy llamamos sociedad de consumo. Diariamente, los aparatos creados para el hogar son cada vez más específicos y a la vez requieren de obreros más especializados para su producción.

Esta realidad fabril y mercantil ha forzado a la humanidad a especializarse de tal manera que ´funcionar´ es un valor superlativo. ¿Nos damos cuenta? Los valores han sido afectados por esta realidad. Si preguntamos a cualquier desprevenido: ¿Qué es usted?, nos dirá: Mecánico, constructor, médico. ¿Qué quiere decir esto? No definimos a la persona por lo que es sino por lo que hace. A medida que funciona mejor para algo específico, es más premiado por la sociedad. La tecnocratización de la sociedad se hace evidente en los modelos educativos. Cada vez más la educación se hace más específica y especializada; contiene menos cultura general, y más conocimientos ´útiles para algo concreto´. La información es vital para maximizar los resultados; por eso se requieren obreros especializados, personas entrenadas específicamente para una única y particular tarea. La preparación profesional se ha hecho cada vez más exhaustiva y específica. ¿Cómo afecta todo esto a las generaciones jóvenes?

La Cultura de hoy podría ser definida como un "collage" de valores trastocados donde lo que el ser humano tiene, parece y hace es lo que define su identidad y dignidad. Ya hemos descrito algunas características del proceso por el que llegamos aquí, en términos culturales. Ahora es necesario mirar hacia adentro, a lo que pasa en el interior de las personas en esta cultura posmoderna.

Una herencia de desencanto

En la época conocida como la modernidad, la humanidad había puesto su esperanza en el avance tecnológico y político que los pueblos estaban viviendo. Caían las monarquías, había guerras de independencia en todos los continentes y los avances científicos revolucionaban la vida de todos.

Era el momento justo para que un filósofo condicionara el pensamiento general. En el siglo XIX surgió un pensador muy corrosivo: Federico Nietzsche, quien "profetizó" que "el antropocentrismo del Renacimiento, el racionalismo que había construido Descartes, el poder del pueblo, el auge de la ciencia y la llegada de la modernidad terminarían por matar la idea de Dios y erigirían al hombre como única realidad total. Hasta que Dios no fuera removido de la escena, no llegaría la verdadera modernidad". Por eso su declaración más categórica fue "Dios ha muerto". Así fue cómo la religión dejó de tener el lugar tan importante que tenía y. más triste aun, Dios dejé de tener parte en la vida de la gente. Muchos llaman a este proceso de la historia "secularización".

Pero, ¿pasó después? Los supuestos de la modernidad no tardaron en fracasar. El entusiasmo y la esperanza depositados en el progreso no dieron frutos. A pesar de las posibilidades de comunicación, antes impensadas, hombres y mujeres siguieron sintiéndose solos. Con las grandes guerras se terminaron los grandes ideales, como que la paz era obtenible por el progreso; se acabó el interés por participaren proyectos o "utopías" y las nuevas generaciones no tardaron en descreer de todo proyecto de cambio o revolución social, pensando: "¡A mí qué me importa!"

Las nuevas generaciones sólo heredamos el desencanto, porque nadie cree ya que la tecnología y el progreso puedan arreglar nuestros problemas. Heredamos, además, una sociedad donde Dios es un extraño.

Algunas secuelas

La corrupción, el vértigo de información, [a sospecha de que todo es mera apariencia no pueden producir otra cosa que vació (en la capacidad afectiva), desinterés (en la capacidad volitiva) y fragmentación (en las capacidades intelectuales, emocionales y espirituales). El hastío, consecuencia del fracaso por alcanzar los ideales, ha producido un circulo vicioso de descreimiento y aislación. La confianza es un valor perdido. La urbanidad se ha convertido en rodearse de desconocidos con intereses de consumo que compiten con los propios.

El matrimonio Obiols, en su libro Adolescencia, pos-modernidad y escuela secundaria, destaca cómo ha cambiado nuestra constelación de palabras. Poco tiempo atrás, se hablaba de futuro, ideal, proyecto, progreso... Ahora, el léxico popular incluye expresiones como relax, light, diet, imagen, consumo, fin de la historia.., y la lista puede seguir. El cambio de connotación es claro: las primeras hablan de objetivos sociales mediatos; las últimas corresponden a la satisfacción inmediata de los sentidos.

El des Credo

Según reconocidos pensadores de la posmodernidad, el individuo de fines de siglo XX no cree en:

- Una razón fundamentadora (llámese Dios, moral, etc.) que pueda proporcionar cimientos a una visión universal de la realidad (Nietzsche).
- Grandes ideales que den sentido a la historia y legitimen proyectos políticos, económicos, y sociales como ocurría en la modernidad (Lyotard).
- Un proyecto de vida con expectativas de desarrollo y prosecución de ideales personales que no sean económicos (Mardones).

La posmodernidad presenta la posibilidad de vivir de las apariencias, de abandonarse al momento y no prestar atención a nada que lleve al dolor, al esfuerzo o a la profundidad. Ni siquiera queda lugar para el análisis de por qué fracasaron los sueños de la modernidad.

Muchos quieren soluciones instantáneas para sus adolescentes. También eso es parte de nuestra cultura. Pero antes de elaborar propuestas es imprescindible reflexionar sobre la cultura que nos condiciona a todos.

Adaptado del Libro "Adolescentes, como trabajar con ellos sin morir en el intento." Editorial Certeza, 1998.

3.6.08

TESTIMONIOS DE IMPACTO 1

Alberta Rivera
-Título: Ex-Sacerdote Jesuita
-Pais: España - Duración: 43:21 Minutos


Ilduara Abudelo
-Título: Ex - Monja - "Escapa por tu Vida"
-Pais: Colombia - Duración: 1:29:00 Minutos

Felipe Martinez
-Título: Ex-Sacerdote Catolico
-Pais: Estados Unidos - Duración: 59:27 Minutos

José Borras
-Título: Ex-Sacerdote Catolico
-Pais: España - Duración: 36:58 Minutos

Alejandro Diez de Bonilla
-Título: Ex-Sacerdote Catolico
-Pais: Mexico - Duración: 49:25 Minutos

28.5.08

EL VUELO DEL HALCON

MORIRI A TI MISMO

La verdadera Salvacion en Cristo Jesus causa un cambio de vida , el cristianismo biblico , no es solo hacer una oracion, ira la iglesia y cantar himnos, el verdadaero cristianismo biblico es cristocentrico se centra en en la persona y obra de Jesucristo, lo que nosotros como humanos hacemos al recibir la gracia de Dios , es morir a nosotros mismos, negarnos a nosotros mismos, hacemos morir lo terrenal en nosotros, Dios se encarga de el nuevo nacimiento, la regeneracion, santificacion, y justificacion, asi que cuando predicamos el evangelio verdadero es necesario aclarar que asi como Cisto murio por nosotros es necesario que nosotros muramos a nuestra vieja naturaleza , a nuestras paciones y deceos carnales , morir al pecado para reserreccion de vida abundante en Cristo Jesus, es necesario hablar del arrepentimiento verdadero, que produce en nosotros dejar de ahcer lo que antes haciamos, dejar de amar lo que amabamos, y amar lo que Dios ama, hacer lo que el dice,
jesus dijo: si alguno quiere ser mi discipulo , NIEGUESE A SI MISMO, tome su cruz y sigame, en ningun momento dijo que para ser discipulo de Cristo baste solo seguirlo, hay que negarse a si mismo, morir, menguar coo dijo Juan el bautista, bueno este video es un buen ejmplo que nos puede ayudar a comprender un poco mas sobre esto. . .

27.5.08

10 maneras por las que un pastor puede matar a su iglesia

1. Improvisa los sermones; no te prepares, no estudies, no ores.

2. Apóyate en tu experiencia y tu conocimiento, ignora la voluntad de Dios y la dirección del Espíritu Santo.

3. Habla del amor de Dios, pero no demuestres compasión por las personas necesitadas en tu congregación y tu comunidad.

4. Habla mal de tu esposa, no reconozcas públicamente su aporte a la familia y al ministerio.

5. No muestres gratitud, ni dés reconocimiento a los líderes que trabajan incansablemente, los cuales te han apoyado fielmente en el ministerio de la iglesia.

6. No capacites a nuevos líderes, no delegues el trabajo y asegúrate de hacer absolutamente todo “porque no hay nadie que lo haga o lo sepa hacer mejor que tú”

7. No visites ni compartas con los miembros de la iglesia. Después excúsate diciendo que no tienes tiempo, pues las responsabilidades del ministerio no te lo permiten.

8. Descuida el discipulado, no prestes atención a la salud espiritual de la iglesia, mas ocúpate de mejorar tu imagen y tu posición adquiriendo títulos y doctorados.

9. Asegúrate de colocar a tus familiares y los parientes de los principales contribuyentes financieros en todos los cargos importantes de la iglesia.

10. No escuches sugerencias, no consideres nuevas ideas y sobre todo no cambies nunca nada, pues como se acostumbra a decir: Aquí siempre lo hemos hecho así.